Henri La Praz sacerdote crucificado

Autor: 
Padre Michel Koller
año: 
2016
Descripción: 

La vida de este sacerdote de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X sorprenderá al lector. Después de entrar al seminario de Ecône en 1980, contrajo una terrible enfermedad intestinal que lo llevó a ser intervenido quirúrgicamente más de 100 vees con anestesia total en su segundo año de filosofía, porque había que extirparle la parte dañada del intestino. De ese modo, logró vivir casi milagrosamente con tan sólo 1,5 m. de intestino delgado y 45 cm de intestino grueso. Los médicos no lo podían creer. A tal punto que en 1986 Mons. Lefebvre decidió ordenarlo sacerdote porque ya no tenía expectativas de vida. No obstante, a pesar de tener que someterse varias veces a la quimioterapia, y en medio de una vida terriblemente dolorosa y de continua internación hospitalaria, pudo dedicarle a Dios los casi ocho años de sacerdocio que aún le quedaban en esta tierra.

Los que lo conocimos como compañero en el seminario, y más tarde como sacerdote en el apostolado, siempre quedamos edificados con su conducta y conversación. Nunca lo vimos triste. Nunca vimos en él nada digno de reproche. Siempre afloraba una sonrisa en su rostro y era el que nos alentaba en nuestras dificultades. Constituía un ejemplo palpable de santidad y un auténtico modelo de vida sacerdotal.

Con aquella terrible enfermedad, soportada de modo tan edificante y que él consideraba como el mayor regalo que Dios le había concedido, se convirtió en el que Mons. Lefebvre denominó el "pararrayos de la Fraternidad", pues gracias a sus sufrimientos Dios bendecía y protegía a nuestra Congregación.

Estas notas biográficas han sido redactadas por el P. Michel Koller, su íntimo compañero y confidente, tanto en la escuela de relojería antes de entrar en el seminario, como luego en el seminario y a lo largo de su vida sacerdotal.

(P. Jesús Mestre Roc, FSSPX)

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