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El tiempo de Cuaresma: el ayuno y la abstinencia

Marzo 03, 2017

Es una doctrina tradicional espiritualidad cristiana que el arrepentimiento, el alejarse del pecado y volverse a Dios, incluye alguna forma de penitencia, sin la cual al cristiano le es difícil permanecer en el camino angosto y ser salvado.1 Cristo mismo dijo a sus discípulos que ayunaran una vez que Él partiera.2 La ley general de la penitencia, por lo tanto, es parte de la ley de Dios para el hombre. La Iglesia Católica, con su autoridad recibida del Salvador, ha especificado ciertas formas de penitencia, para asegurarse que los católicos, de alguna manera realicen, esta práctica, como lo requiere la ley divina, y a la vez hacerles más fácil el cumplir con esta obligación.

  • CANON3 1249: Todos los  fieles, cada uno a su modo, están obligados por ley divina a hacer penitencia; sin embargo, para que todos se unan en alguna práctica común de penitencia, se han fijado unos días penitenciales, en los que se dediquen los fieles de manera especial a la oración, realicen obras de piedad y de caridad y se nieguen a sí mismos, cumpliendo con mayor fidelidad sus propias obligaciones y, sobre todo, observando el ayuno y la abstinencia.
  • CANON 1250: En la Iglesia universal, son días y tiempos penitenciales todos los viernes del año y el tiempo de cuaresma.
  • CANON 1251: Todos los viernes del año, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarse la abstinencia de carne (...)
  • CANON 1252: La ley de la abstinencia obliga a los que han cumplido catorce años; la del ayuno, a todos los mayores de edad, hasta que hayan cumplido cincuenta y nueve años.

 

ABSTINENCIA

La ley de abstinencia exige a un católico de 14 años de edad y hasta su muerte, a abstenerse de comer carne los viernes, en honor a la Pasión de Jesús del Viernes Santo. Como carne se considera a la carne y órganos de mamíferos y aves de corral. También se encuentran prohibidas las sopas, caldos, cremas y salsas que se hacen a partir de ellos. Los peces de mar y de agua dulce, anfibios, reptiles y mariscos están permitidos, así como los productos derivados de animales como margarina y gelatina sin sabor a carne.

 

AYUNO

La ley del ayuno requiere que el católico, desde los 18 hasta los 59 años de edad, reduzca la cantidad de comida usual. La Iglesia define esta práctica como una comida principal más dos comidas pequeñas que sumadas no sobrepasen la primera en cantidad. El ayuno se rompe si se come entre comidas o se toma algún líquido considerado como “comida” (v. gr. batidos; pero está permitida la leche). Las bebidas alcohólicas no rompen el ayuno; sin embargo se las considera contrarias al espíritu de penitencia.

 

¿QUIÉNES ESTÁN EXCLUIDOS?

Además de los que están excluidos por su edad, también se incluyen a los que tienen problemas mentales, los enfermos, quienes se encuentran en estado de debilidad, mujeres embarazadas o en la etapa de lactancia de acuerdo a la alimentación que necesitan. Los fieles, en caso de duda, pueden acudir a sus superiores legítimos.

 

DISPENSA Y CONMUTACIÓN

Pueden dispensar tanto el Obispo diocesano como también el Párroco. También puede dispensar el Superior de un instituto religioso o de una sociedad de vida apostólica clerical.4 No pueden, sin embargo, conceder una dispensa general ni tampoco dispensar sin justa causa.

 

A MODO DE CONCLUSIÓN

El ayuno y la abstinencia son disciplinas que nos vienen de los mismos Apóstoles. Si a veces el cumplimiento de la norma no su pone sacrificio y penitencia, no por ello los fieles quedan eximidos. El fiel al que no le cueste sacrificio abstenerse de carne, ha de abstenerse de todas maneras: y entonces el valor de su acción será la de la obediencia. El fiel, sin embargo, no debe practicar estas disciplinas fuera de lo razonable pues Dios nos manda también conservar nuestra salud y cumplir bien con nuestros deberes de estado.

Nuestro Señor Jesucristo había ayunado. Los Apóstoles tambien ayunaron. Todos los santos sin excepción han hecho penitencia. La Iglesia nos manda ayunar y abstener de la carne para que nosotros: podamos moderar los deseos de nuestra propia carne, elevemos más libremente nuestra mente a Dios, y hagamos satisfacción por nuestros pecados.

Antiguamente la ley de la abstinencia de la carne de todos los días viernes del año era bajo pecado mortal; según la ley vigente, es sólo bajo pecado venial y se puede sustituir por algún sacrificio permitido por la Conferencia Episcopal. Antiguamente también el ayuno de los días viernes de cuaresma era bajo pecado mortal; según la ley vigente sólo es bajo pecado mortal el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.

Los sacerdotes de la FSSPX, sin embargo, siguiendo a su fundador, Monseñor Marcel Lefebvre, y siguiendo a la costumbre bimilenaria de la Iglesia Católica, alentamos vivamente a todos los fieles a observar la disciplina de siempre. Para que los Sacramentos de siempre produzcan frutos de santidad en nosotros y en la sociedad hace falta también la disciplina de siempre.

 

Notas:

1. Jeremías, 18:11,25:5; Ezequiel, 18:30, 33:11-15; Jl 2:12; Mateo, 3:2; Mateo, 4:17; Hechos, 2:38.

2. San Lucas, 5:35.

3. Los cánones citados son del Código de Derecho Canónico de 1983.

4. Es el caso de los sacerdotes, religiosos y fieles que acuden a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.