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Monseñor Fellay: ¿Por qué firmé la Correctio Filialis?

Septiembre 26, 2017

Luego de la publicación hecha el domingo 24 de septiembre del 2017 de la Correctio Filialis, en la que 62 clérigos y académicos laicos exponen siete herejías contenidas en la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia, FSSPX.Actualidad le preguntó a Monseñor Bernard Fellay, superior general de la FSSPX, por qué firmó el documento.

FSSPX.Actualidad: ¿Por qué dio su apoyo a la Correctio filialis?

Mons. Fellay: Esta acción filial por parte de clérigos y laicos universitarios, preocupados por las proposiciones heterodoxas de Amoris lætitia, es importante. La enseñanza de Nuestro Señor Jesucristo sobre el matrimonio no puede ser cambiada subrepticiamente, so pretexto de que los tiempos cambian y que la pastoral debe adaptarse a estos, proporcionando los medios para deformar la doctrina. 

Entiendo que los autores de la Correctio filialis estén consternados por todas las divisiones causadas por Amoris lætitia, por las explicaciones que el Papa ha dado en sus recientes declaraciones, por sus palabras sobre la figura de Lutero... Actualmente, en algunos países, los obispos ya aceptan la comunión de las personas divorciadas y vueltas a casar civilmente, mientras que en otros la rechazan. ¿Acaso se trata de una moral católica de fácil adaptación? ¿Se puede someter la moral a interpretaciones contradictorias?

Desde septiembre de 2016, cuatro cardenales pidieron respetuosamente al Papa una "aclaración"; este año solicitaron también una audiencia. Como respuesta, no han recibido más que silencio, pero el silencio no es una respuesta. Sobre una cuestión tan grave y frente a las divisiones actuales, es necesario que el Santo Padre responda claramente sobre el tema.

En esta triste situación de confusión, es muy importante que el debate sobre estas cuestiones tan capitales se intensifique, a fin de que la verdad se restablezca y el error sea condenado.

Es por eso que decidí apoyar esta acción. Sin embargo, los nombres de los firmantes de la Correctio Filialis deben tener menos importancia que el valor objetivo de los argumentos expuestos.

FSSPX.Actualidad: ¿Esto pone en entredicho las relaciones de la Fraternidad San Pío X con Roma?

Mons. Fellay: Nuestro respeto hacia el Papa permanece intacto, y es precisamente por respeto a su función que le pedimos filialmente "confirmar a sus hermanos", rechazando públicamente estas proposiciones abiertamente heterodoxas que ocasionan tantas divisiones en la Iglesia.

Creo que la respuesta dada por Ettore Gotti Tedeschi[1], otro de los firmantes de la Correctio filialis, es muy valiosa. En ella afirma, con razón, que no somos enemigos del Papa. Al contrario, actuamos así porque amamos a la Iglesia.

Esta actitud fue la de Monseñor Lefebvre y la de la Fraternidad San Pío X. En su declaración del 21 de noviembre de 1974, nuestro fundador dijo: “Nos adherimos de todo corazón y con toda nuestra alma a la Roma católica, guardiana de la fe católica y de las tradiciones necesarias para el mantenimiento de esa fe; a la Roma eterna, maestra de sabiduría y de verdad. Por el contrario, nos negamos y nos hemos negado siempre a seguir a la Roma de tendencia neo-modernista y neo-protestante”. Es precisamente este neo-modernismo y este neo-protestantismo lo que los autores de la Correctio filialis denuncian justamente como las causas de los cambios operados por Amoris laetitia en la doctrina y en la moral del matrimonio.

Desde lo más profundo de nuestro ser estamos adheridos a Roma, Mater et Magistra. Dejaríamos de ser romanos si renunciáramos a su doctrina de más de 2,000 años; por el contrario, con una moral de circunstancia que se apoya peligrosamente sobre una doctrina débil, nos convertiríamos en los artífices de su demolición. Nuestra fidelidad a la Tradición no es un repliegue hacia el pasado sino una prenda de perennidad para el futuro. Es bajo esta única condición que podemos servir útilmente a la Iglesia.

FSSPX.Actualidad: ¿Qué espera usted de esta Correctio filialis?

Mons. Fellay: Lo que se espera es que permita una toma de conciencia más clara sobre la gravedad de la situación de la Iglesia por parte de los clérigos y de los fieles. Sí, como lo reconoció Benedicto XVI “la barca de Pedro se inunda por todas partes.” Esto no es una imagen poética, sino una realidad trágica. ¡En la batalla presente, lo que hay que defender es la fe y la moral!

Asimismo, podemos esperar que se manifiesten otros apoyos de parte de quienes están a cargo de las almas. Los signatarios de la Correctio filialis, al exponer estas proposiciones objetivamente heterodoxas, no hacen más que decir en voz alta lo que muchos piensan en silencio. ¿No será tiempo para estos pastores de decirlo alto y fuerte? Pero, también en este caso, el número de signatarios es menos importante que el valor objetivo de los argumentos. La Verdad revelada por Cristo no es cuantificable, sino, ante todo inmutable.

Debemos rogar a Dios para que el Vicario de Cristo restablezca la claridad completa sobre una cuestión tan fundamental; la ley divina del matrimonio no puede ser modificada sin ocasionar disidencias graves. Si no se hace nada al respecto, la división que está apareciendo en la Iglesia se volverá irreparable. Es por esto que rezamos para que puedan aplicarse verdaderamente las palabras de Nuestro Señor a San Pedro: “Y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos” (Lc. 32, 22).


[1] Ettori Gotti Tedeschi, economista y ex presidente del Instituto para las Obras de Religión del 2009 al 2012, realizó una entrevista para el sitio en español InfoVaticana (24 de septiembre de 2017), retomada por el vaticanista Marco Tosatti en su blog. NDLR