“MONSEÑOR
MARCEL LEFEBVRE.
LA BIOGRAFÍA”
Autor:
S. E. R. Monseñor Bernard TISSIER DE MALLERAIS.
Ediciones RÍO RECONQUISTA,
764 páginas de exhaustiva investigación.
Con encuadernación de lujo
y dos cuadernillos de fotos en finísimo papel ilustración.
— $ 200 más gastos de envío.
La trayectoria de Monseñor Marcel
Lefebvre (1905-1991) se inicia como una hermosa línea ascendente. El Papa Pío XII nombra a este
sacerdote misionero de cuarenta y dos años, Obispo de Senegal y, un año después, delegado
apostólico de la Santa Sede en África francófona (el equivalente de un nuncio).
En 1962 es elegido Superior de la congregación del Espíritu Santo, que cuenta con más de
cinco mil miembros. El Papa Juan XXII lo nombra Asistente al solio pontificio y miembro de la
Comisión central preconciliar.
Sin embargo, en octubre de 1968, se ve obligado a presentar su dimisión a sus funciones de
Superior General y, el 1º de noviembre de 1970, funda en Écône (Suiza) la Fraternidad Sacerdotal
San Pío X, que con el tiempo lo va convirtiendo en una celebridad mundial a causa de su fidelidad
a la “Misa en latín”, su oposición a ciertas innovaciones del Concilio Vaticano II (1962-1965) y
sus altercados con el Papa Pablo VI.
Después de las sanciones del Vaticano contra su Fraternidad y contra su propia persona, la “Misa
prohibida”, que celebra en Lille en agosto de 1976 en presencia de diez mil fieles, logra una
repercusión mundial gracias a los cuatrocientos periodistas presentes. En 1988 vuelve a ganar
nueva fama al consagrar a cuatro Obispos en Écône, a pesar de la prohibición del Papa Juan
Pablo II, delante de las cámaras de televisión del mundo entero.
¿De dónde proviene, pues, la energía de este excepcional Prelado, descrito a menudo como un
“soldado solitario” en la Iglesia y que, sin embargo, siempre afirmó no haber actuado
nunca según sus ideas personales?
¿Cuál es el secreto de la proyección de este hombre, hijo de un miembro de la resistencia que
murió en el exilio, doctor en Filosofía y Teología, oficial de la Legión de Honor, que conoció
y frecuentó a los más grandes, al doctor Schweitzer en Lambaréné, al Presidente Coty y al general
De Gaulle en Francia, pero también a François Mitterrand y Jacques Chirac, futuros Presidentes,
a Jacques Chaban-Delmas y Pierre Messmer, futuros Primeros Ministros, y también a los Presidentes
Lyndon Johnson, Éamon de Valera, Léopold Senghor, Omar Bongo, al escritor y ministro André
Malraux, al filósofo Jean Guitton, al santo Padre Pío, a Marthe Robin, y a muchos otros?
A lo largo de una fascinante biografía se devela poco a poco el misterio de un hombre fuera de
lo común, cuya extraordinaria seguridad en sí mismo se debió sólo a su absoluta seguridad en
Dios.